Hoy en día mucha gente siente sed y hambre exiriutal de silencio, de interioridad y de oración, las cuales son tan urgente a su manera como las necesidades materiales de las naciones en desarrollo. Enefecto, a menos que la salud espiritual de los miembros de la sociedad de consumo sea retaurada a través de la experiencia espiritual, las personas serán incapaces de sentir la auténtica compasión desde donde surge el verdadero amor por la paz y la justicia. Las personas necdesitan hoy una forma de retornar a este estado saludable, necesitan un camino que deberá ser al mismo tiempo nuevo y antigo: un camino que encuentre a las personas en el lugar en donde están en realidad.
El redescubrimiento y el desarrollo de la tradición cristiana de la meditación relizado por John Main y su discernimiento en cuanto a la simplicidad y pobreze del mantra, han demostrado ser un camino para un número incalculable de personas. Es u camino que no excluye ningún otro, pero que puede unificar la gran variedad de caminos humanos que buscan permanecer en el Espíritu. Sentarse en silencio y quietud, repetir el mantra fielmene durante todo el período de meditación, cada mañana y cada atardecer: esta es una disciplina y una senda a la libertad